Dos polizones a bordo 5 (esta historia la cuentas tú)

Y llegamos al final.

En episodios anteriores: Sin querer, Ed y Tor se esconden en el barco del temible Capitán Barbarroja. Descubiertos y encerrados en prisión, encuentran el mapa de un tesoro. Para disimular, Tor dice servir a Ed Corsario Verde, que se ofrece para recuperar el tesoro de Barbarroja. La búsqueda comienza en la isla de los loros parlantes.

Capítulo 5: El calamar comilón
de Gabriel S. (Madrid)

Después de hablar con todos los loros, Ed y Tor decubrieron el tesoro. El capitán Barbarroja se puso muy contento y dijo:


—Como acostumbramos a hacer los piratas, llevaremos el tesoro a bordo y allí repartiremos el botín.
Ed miró con horror a Tor, ya que no veía la manera de salir de aquel lío. Tor lo tranquilizó:
—Cuando vayan a contar las monedas del tesoro, nos largamos.
Los piratas abandonaron la Isla de los loros parlantes en unos botes y volvieron a la Calavera Flotante, el galeón de Barbarroja. Cuando todos estaban a bordo, el capitán puso en el centro el tesoro para repartirlo entre sus hombres. Sin embargo, ocurrió algo inesperado. Un enorme calamar blanco arremetió contra el barco, hizo saltar por los aires el cofre del tesoro y se lo comió como si fuera una aceituna.
El capitán Barbarroja se puso rojo como su barba o incluso un poco más. Y gritó:
—¡Mi tesoro! ¡Mi tesoro! Esa mala bestia se lleva mi tesoro.
—Es Octodick, el primo con tentáculos de Moby Dick —aseguró Tor.
—Pues como si es el tío abuelo de Neptuno. ¡Hay que atraparlo como sea! —exclamó Barbarroja con tanto ímpetu que  hizo volar los sombreros de sus tripulantes.
Aprovechando la confusión, Ed trató de escabullirse para poder huir. Pero enseguida notó como una mano enorme caía sobre su hombro. Era el Capitán Barbarroja:
—En momentos difíciles como este es cuando se necesitan a piratas de verdad. Para mí será un orgullo contar con tu ayuda: Ed Corsario Verde y el Capitán Barbarroja surcando los mares detrás de Octodick. ¿No te parece una aventura fabulosa?
—Yo… yo… —murmuró Ed horrorizado.
El Capitán Barbarroja lo miró y lo estrechó entre sus brazos.
—¡Milagro! ¡Milagro! ¡Ed Corsario Verde ha recuperado la voz!
Ed miró de reojo a Tor y con un gesto le pidió que hiciera algo para ayudarle.
—¡Milagro, milagro! —se unió Tor a ellos en un gran abrazo.
—¡Desplegad las velas! ¡Fijad los trinquetes! —ordenó el capitán—. ¡Ja, ja, piratas! ¡¡La aventura no ha hecho más que comenzar!!

 FIN

Fantástico final Gabriel. ¡Muchas gracias por tu texto! Enseguida recibirás tu regalo pirata. 

Y eso ha sido todo, piratas. O… quizá no.

¿Os gustaría conocer la historia de Ed y Tor en su lucha contra el calamar gigante? Es para caerte de espaldas de buena. Tal vez pronto…

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: